Español English Français

X

Y llegó Nochevieja…

Cada país celebra la salida y entrada del nuevo año según sus propias tradiciones. En España tomamos 12 uvas, que simbolizan los 12 meses del año, coincidiendo con cada una de las campanadas del reloj. ¿Os habéis preguntado alguna vez sobre el origen de esta costumbre?

Algunos afirman que el precedente fue la costumbre de las familias acomodadas de tomar uvas y champán en la cena de Nochevieja, lo que provocó que un grupo de madrileños decidiera ironizar la costumbre burguesa acudiendo a la Puerta del Sol a comerse las uvas al son de las campanadas.

Otra teoría es que en 1909, los agricultores de Alicante buscaron un modo de sacar al mercado el excedente de uva de aquel año. La fórmula elegida logró popularizar la costumbre que, desde entonces, se convirtió en tradición.

En el Reino Unido, los presentes se dan la mano y cantan una tradicional canción llamada «Auld Lang Syne». La traducción del escocés al inglés sería «Old long since», que en nuestro idioma podría traducirse como «por los viejos tiempos». Últimamente se ha extendido entre familias y amigos la costumbre de lanzar fuegos artificiales para celebrar el año nuevo, algo que antiguamente estaba reservado para «Bonfire Night» (te interesará leer nuestro blog sobre este tema).

En Francia no se escuchan las campanadas. Miran el reloj y cuando ya son las doce se felicitan y brindan con champán. La fiesta se celebra en casa y no en bares o discotecas. De hecho, esa noche prácticamente todo está cerrado.

En algunos lugares de Italia se mantiene la tradición de arrojar algunos muebles por la ventana, liberándose de todo lo malo que les haya sucedido durante el año que termina (de aquí viene la conocida frase «tirar la casa por la ventana»). El primer almuerzo del año consiste en un plato de lentejas, asociando las legumbres con la abundancia y el dinero.

En Alemania, tampoco se toman las uvas y en la decoración de la mesa de la cena se suelen poner figuritas de un limpiachimenea y un cerdito con un trébol. Algunos derriten trocitos de plomo y a las 12 se brinda con champán y se sale a la calle a lanzar fuegos artificiales.

En Japón, la fiesta se celebra con compañeros de trabajo, de escuela o amigos que se reúnen para deshacerse de las preocupaciones del año que termina y dar las gracias. También es tradición limpiar la casa de manera concienzuda en un acto de tirar todo lo viejo para dar cabida a lo nuevo. La noche del 31 se tocan las campanas, nada más y nada menos que 108 veces.

Celébralo como quieras y, para todos, ¡feliz año 2016!

0 Likes
1723 Views

Vous aimerez également

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies